21/12/2011

Se licita el nuevo edificio ICTA - ICP en la UAB

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A pesar de la situación rayana a la hambruna presupuestaria que sufre la administración pública de un tiempo a esta parte en lo que a la licitación de obras se refiere, parece que alguna cosa va saliendo adelante. Y una de las que se ha librado de quedarse en el baúl de los recuerdos es el edificio ICTA – ICP, que se prevé construir en la Universitat Autónoma de Barcelona.


La satisfacción de ver que avanza este proyecto es doble por nuestra parte. Primero, porque tuvimos la fortuna de participar en el mismo como autores del estudio geotécnico; y segundo, porque el edificio albergará la sede del Institut Català de Paleontologia (de ahí lo de ICP) además de la del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals  (ICTA). Siendo geólogo un servidor, y además de Sabadell (cuna de la paleontología catalana donde las haya), no es para menos que para alegrarse de que la sede local de los fósiles más augustos (y de sus estudiosos) siga en la comarca.

Por lo que se dice, el proyecto en cuestión destaca por un alto grado de eficiencia energética, y está concebido algo así como un invernadero (aunque no cabe pensar que sus ocupantes vayan a sentirse como jornaleros de Almería, claro). Si os interesan detalles sobre el edificio, los podéis consultar en el blog de H arquitectes + Data AE, y si os interesan detalles de la licitación, podéis verlos en la web de la UAB.

Celebremos que el proyecto no haya corrido la misma suerte que la tan cacareada Línea 9, bujero quilométrico con más utilidad política que otra cosa ("yo quiero una estáción", "ah, pues en mi calle otra"), y culpable numbreguan del déficit presupuestario de la Generalitat... otro gallo nos cantara si hubiéramos pensado antes en como financiar tales "obrillas", como también todos los quilómetros de AVE con los que Maleni "cosió España con cables de acero"... pena, penita que nadie se mire las hemerotecas.

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09/12/2011

interacción entre acuíferos y obras (subterráneas, claro)


Hoy caigo en la cuenta de que tengo el vicio reiterado de empezar estos posts con una frase que viene a ser “en esto de la geotecnia…”

Pues bien, para mantener la tradición, venía a decir que en esto de la geotecnia hay algunos temas que todo el mundo da por sentados, pero que después, a la que te pones a escarbar, cuesta Dios y ayuda encontrar fundamento alguno que los avale.

Y uno de esos temas tan manidos es el famosísimo arrastre (o lavado) de finos


Me viene a la cabeza el primera caso de patología, siniestro o chapuza (lo último es lo más acertado) al que asistí cuando de mozo y pipiolo, trabajando en EMSSA, mi mentor de aquellos años (Francisco Moros, ICCP y con seguridad una de las personas de la que en menos tiempo más aprendí y a quien siempre agradeceré su paciencia) me llevó a una reunión de obra con un contratista que se empeñaba en asegurar que un relleno que había asentado no estaba mal compactado, si no que había sufrido un misterioso arrastre de finos… en aquella reunión de obra aprendí lo del efecto arco (o sea, que compactando solo la última tongada del relleno de una zanja al final colapsa todo, se fastidia el firme y de un día para otro y hay que cortar la calle... y cuando pasa tal cosa, siempre viene bien echarle la culpa a las últimas lluvias)



Hace ya más de 20 años de aquella reunión de obra, y es curiosa la cantidad de veces que me he encontrado (en patologías, siniestros, informes y periciales) con presuntos lavados de finos que al final y sistemáticamente (qué casualidad) se resolvían con terrenos que asentaban por cualquier cosa menos por la fuga de esa malintencionada fracción granulométrica que no discernimos a ojo…

Y es que lo del arrastre de finos es la excusa perfecta para bastantes chapucillas… y todo lo que sean zanjas siempre han dado muchos sustos... será por la afición que desde pequeños tenemos todos a meternos en ellas a poco que nos dejen... y es que a veces parecen un agujero negro...


Pero todo, todo llega en esta vida, y hace pocas fechas me he encontrado con un verdadero problema de arrastre de finos (en el que por prudencia no voy a entrar hoy, porque el caso es reciente), a partir del cual he rebuscando cosas y me he encontrado de casualidad con un didáctico artículo de Jesús Carrera y Enric Vázquez (ambos del CSIC, Institut Jaume Almera, Bcn), que mira por donde presenta un acertado resumen de los problemas que plantea la interacción entre las obras subterráneas y los acuíferos (que es de lo que iba este post, y no de todo lo de antes...)

Si bien el artículo hace especial énfasis en la influencia de los túneles, no se limita solo a los problemas generados por (o en) obras civiles… capítulos que por ejemplo hablan del efecto barrera también son muy aplicables al mundillo de la edificación.


Aquí dejo el link donde puede descargarse.